Una mochila de emergencia de 72 horas no es una lista cerrada ni una promesa de resolver cualquier situación. Es una forma práctica de tener a mano recursos básicos si se interrumpen servicios, necesitas salir de casa o debes esperar instrucciones. La Unión Europea ha planteado orientaciones para una autosuficiencia mínima de 72 horas; el contenido concreto debe adaptarse al hogar y a las indicaciones locales.
Antes de llenar la mochila: piensa quién puede cargarla, qué ya hay en casa y qué necesidades cambian el contenido: infancia, medicación prescrita, animales, movilidad o clima.
La lista por categorías
Agua
Reserva agua en recipientes seguros y fáciles de transportar. Una guía de Protección Civil propone considerar dos litros diarios por persona; ajusta siempre al contexto y a las indicaciones oficiales.
Comida
Elige alimentos conocidos, que no requieran cocinado y cuya fecha puedas rotar: conservas, alimentos listos para comer y opciones específicas para bebés o mascotas si corresponde.
Luz y energía
Incluye una linterna que sepas usar, pilas o sistema de carga compatible y un cable para los dispositivos imprescindibles. Comprueba el estado antes de guardarlos.
Información
Una radio portátil puede ser útil si las comunicaciones habituales fallan. Guarda también teléfonos importantes y puntos de contacto escritos en papel.
Salud e higiene
Prepara higiene básica y un botiquín que conozcas. La medicación y cualquier necesidad sanitaria se revisan de forma individual con indicación profesional cuando sea necesario.
Documentos y dinero
Protege copias de documentos, contactos y datos relevantes del agua. Lleva efectivo si forma parte de tu planificación y mantenlo en un lugar discreto y protegido.
Cómo repartir el peso
Una mochila útil debe poder llevarse. Empieza por los elementos que resuelven necesidades básicas y evita duplicar objetos pesados sin un motivo claro. En hogares con más de una persona adulta, los artículos compartidos pueden repartirse; cada persona que pueda hacerlo debería conocer su parte del kit.
- Coloca los elementos de uso frecuente o urgente en zonas accesibles.
- Protege agua, documentos y electrónica frente a humedad.
- Prueba el peso, los cierres y el ajuste antes de considerar terminada la mochila.
- No olvides adaptar el kit a la persona que realmente lo transportará.
La revisión convierte una lista en un plan
Reserva una fecha periódica para comprobar caducidades, baterías, tallas, documentos y cambios en el hogar. Rotar los consumibles reduce desperdicio y hace que el kit siga siendo familiar. Si una emergencia concreta tiene recomendaciones oficiales, estas deben prevalecer sobre cualquier lista general.